En el viñedo, cada etapa tiene un propósito. Algunas se llenan de racimos y color; otras transcurren en silencio, preparando a la planta para volver a dar lo mejor de sí.
La poda de la vid es uno de esos momentos fundamentales.
En Bodegas y Viñedos Grimaldi, la poda forma parte del cuidado permanente de nuestros viñedos y representa uno de los primeros pasos para preparar la próxima cosecha.
Cuidar hoy para cosechar mañana
Podar no significa simplemente cortar ramas. Es un trabajo que requiere experiencia, conocimiento y precisión.
Durante esta etapa se seleccionan cuidadosamente los sarmientos que permanecerán en la planta y se eliminan aquellos que ya cumplieron su ciclo o que pueden afectar el desarrollo futuro de la vid.
Cada corte tiene un propósito: ayudar a la planta a crecer de manera equilibrada y concentrar sus recursos en los brotes que darán origen a los futuros racimos.
Por eso, la poda es también una forma de entender la naturaleza y trabajar en armonía con ella.

El inicio de una nueva cosecha
Después de la poda, la vid comienza nuevamente su ciclo.
Con la llegada de una nueva etapa de crecimiento aparecen los primeros brotes, las hojas comienzan a desarrollarse y poco a poco la planta se prepara para producir nuevos racimos.
Lo que hoy parece un viñedo tranquilo y desnudo, con el paso de los meses se transforma nuevamente en un campo lleno de vida.
Y allí comienza otra historia.
La experiencia detrás de cada corte
En nuestros viñedos, cada planta recibe atención y cuidado. El conocimiento de quienes trabajan en el campo permite reconocer las necesidades de la vid y realizar cada poda de acuerdo con sus características y con los objetivos de la próxima cosecha.
Es un trabajo que requiere paciencia y dedicación, pero también una conexión profunda con la tierra.
Porque detrás de cada botella de vino o pisco existe una cadena de pequeños detalles que comienzan mucho antes de llegar a la bodega.
Todo empieza en el viñedo.
De la poda a la copa
La calidad de nuestros vinos y piscos es el resultado de un proceso que comienza con el cuidado de la vid.
La poda, el manejo del viñedo, la cosecha y posteriormente el trabajo en bodega forman parte de un mismo camino: buscar que cada fruto exprese de la mejor manera las características de nuestra tierra.
En Bodegas y Viñedos Grimaldi, sabemos que un buen producto no se construye de un día para otro.
Se cultiva.
Se cuida.
Se espera.
Y finalmente, se disfruta.
Una nueva temporada comienza
Cada poda representa un nuevo comienzo.
Mientras dejamos atrás una temporada, preparamos nuestras plantas para la siguiente cosecha, con la mirada puesta en los nuevos racimos que vendrán.
Desde nuestros viñedos de Chincha, Ica, continuamos trabajando con respeto por la tierra y con la experiencia que nos acompaña generación tras generación.
Porque en nuestra bodega creemos que:
La calidad que llega a tu copa comienza con el cuidado que damos a cada vid.
Bodegas y Viñedos Grimaldi
Tradición que se cultiva. Calidad que perdura.
